Si tu parcela está en la costa de O'Higgins o del Maule, hay tres cosas que cambian respecto al valle central y que conviene que sepas antes de pedir cotizaciones:
1. El granito manda
El subsuelo del secano costero es predominantemente rocoso: granito y roca metamórfica. Es de los terrenos más exigentes para perforar en todo Chile. Acá no sirve cualquier máquina. Un equipo liviano avanza los primeros metros y después se traba, y tú pierdes tiempo y plata. Se necesita rotopercusión pesada.
2. El agua está más abajo
En Rancagua, San Fernando o Curicó el agua suele estar relativamente cerca de la superficie. En la costa las napas pueden estar a 50, 70 o más de 100 metros. Eso cambia por completo el cálculo, porque el precio se calcula por metro perforado.
3. El acceso pesa en el precio
Muchas parcelas del secano están en cerros, con caminos de tierra o accesos complicados. Trasladar maquinaria pesada hasta ahí tiene un costo, y no es lo mismo llegar a un sitio plano junto a la carretera que subir un cerro.
Por eso dos parcelas de la misma comuna pueden dar presupuestos muy distintos. Antes de decidir, te conviene leer cómo saber si tu terreno tiene agua y cómo evitar que te cobren metros que no perforaron.